Santo Domingo, República Dominicana. Bajo el lema jubilar “El amor de Cristo nos urge”, la Zona Caribe de Cáritas América Latina y el Caribe da un paso decisivo hacia el futuro con la celebración del primer encuentro zonal “Brasileritos”, que tiene lugar del 25 al 27 de abril en Santo Domingo.
Delegados de las Cáritas Nacionales de las Antillas, Cuba, Haití, Puerto Rico y República Dominicana se congregan en este espacio fraterno con el propósito de discernir, desde la realidad de sus territorios, los desafíos y esperanzas que marcan el presente y el porvenir de la acción caritativa en la región.
Este encuentro representa el punto de partida de un proceso de discernimiento sinodal que culminará en el XXI Congreso Regional de Cáritas América Latina y el Caribe, previsto para febrero de 2027 en Brasilia, Brasil. En este camino, la Zona Caribe asume con responsabilidad y esperanza la tarea de aportar insumos clave que orienten las decisiones regionales.
Una hoja de ruta para renovar el compromiso
Guiados por un subsidio orientador, los participantes desarrollan una agenda centrada en la escucha, el diálogo y el discernimiento comunitario. El objetivo principal es promover un espacio de encuentro que, a partir de la memoria agradecida de los 70 años de historia institucional, permita identificar los desafíos actuales y renovar el compromiso con la opción preferencial por los pobres y el Desarrollo Humano Integral.
Entre los objetivos específicos, destacan el discernimiento de los signos de los tiempos en los ámbitos social, político y eclesial, a la luz de la exhortación Dilexite, así como la construcción de propuestas orientadas a la sostenibilidad y el fortalecimiento del Sistema de Cooperación Regional, con una mirada proyectada hacia el año 2031.
Escuchar los gritos de la realidad
Uno de los ejes centrales del encuentro es el análisis profundo de los “gritos de la tierra y de los pobres”, que en la región Caribe se manifiestan con particular fuerza en problemáticas como la inseguridad alimentaria y la creciente crisis de seguridad ciudadana.
Este ejercicio de lectura de la realidad se entrelaza con una memoria viva y agradecida por las siete décadas de servicio de Cáritas en América Latina y el Caribe, reconociendo el testimonio de voluntarios y agentes pastorales que han sido signo de esperanza en contextos marcados por la vulnerabilidad y la exclusión.
Hacia una sinodalidad operativa
Más allá de la reflexión, el encuentro “Brasileritos” busca traducir el discernimiento en acciones concretas. La apuesta es avanzar hacia una “sinodalidad operativa”, capaz de articular esfuerzos, definir modelos sostenibles y fortalecer el trabajo conjunto entre las Cáritas Nacionales y los equipos regionales.
En este horizonte, Cáritas reafirma su identidad como la “caricia de la Iglesia”, llamada a ser presencia cercana, solidaria y profética ante las realidades que afectan a los más pobres.
El camino hacia el XXI Congreso Regional ya ha comenzado, y la Zona Caribe, desde Santo Domingo, marca el ritmo de una Iglesia en salida, comprometida con la justicia, la dignidad humana y la construcción de un mundo más fraterno.





